No dejas que se te escape nada.
El producto que recoge lo que hoy se queda sin contestar —fuera de horario, fines de semana y mientras trabajas— y publica tu oferta del mes en tu ficha, tus redes y el plan de tus grupos locales. Está construido y funcionando en seco, pero todavía no se vende: le faltan las puertas de las redes sociales. Aquí te contamos exactamente cuáles.
Sin precio y sin venta por ahora. Cuando esté comprobado, se prueba con el negocio piloto y solo después sale con su tarifa.
En pruebas, y este es el motivo concreto
La recepción y el plan del mes están montados. Lo que no está listo es la parte que necesita hablar con cada red social: faltan las APIs correctas de cada red. Medido hoy por nuestro vigilante de redes, de las que necesita, tres están en rojo:
| Red | Qué pasa, medido |
|---|---|
| Meta / Instagram | La página del negocio piloto no tiene cuenta de Instagram enlazada. |
El token es un marcador de posición: empieza por PENDIN. | |
| TikTok | La API rechaza el token: access_token_invalid. |
Por eso no se vende todavía: sin esas puertas, la parte de publicar no se puede entregar entera, y preferimos decirlo antes que venderla a medias. El orden es este: comprobar las APIs de cada red, probarlo con el negocio piloto, y solo entonces ponerlo a la venta con su precio.
Y no ponemos plazo. No lo tenemos, y un plazo inventado en una página de producto se paga caro. Cuando esté, lo diremos.
Lo que resuelve
La consulta no llega cuando tú estás mirando el móvil: llega por la noche, el fin de semana o con las manos metidas en un trabajo. Y el que llama y no recibe respuesta no espera a mañana: llama al siguiente.
El problema no es que falte gente: es que se va la que ya te busca.
Qué hará
La recepción que no pierde lo que llega por escrito
Un agente en tu ordenador que lee el buzón, separa lo que es consulta de lo que es ruido y deja el aviso apuntado en tu agenda con quién es, qué necesita, dónde y con qué prisa. No contesta como si estuvieras abierto 24 horas: no pierde nada.
La publicidad del mes
Un calendario escrito por oficio decide qué toca cada mes —calderas en octubre, aire en junio— y de ahí sale la campaña del mes: los textos, la pieza gráfica y las fotos de tu propio negocio. En tu ficha, tus redes y el plan de tus grupos locales.
El informe con tus números
Cierra el mes con tus cinco números, para que puedas comparar con el punto de partida en vez de creerte una sensación.
Y antes de todo, la radiografía: mira lo que ya es público de tu negocio —ficha de Google, reseñas, web y competencia de la zona— y te devuelve tus cinco números de partida. Es lo primero que hace.
Cómo funcionará por dentro
- El obrero de recepción vive en tu ordenador. No pasa por nuestra nube: se instala en tu máquina, tira de tu ordenador y los datos se quedan contigo.
- El calendario decide qué se publica cada mes y se escribió una vez por oficio.
- La campaña del mes sale del calendario: textos, pieza gráfica y tus fotos en el formato de cada canal.
- El envío a tus redes será tuyo hasta que conectes tus cuentas una vez. Mientras no lo estén, publicas tú con el botón de copiar; conectadas, publicaremos nosotros con tu permiso.
- El informe cierra el mes con tus cinco números.
Y el plan de tus grupos locales, que es el canal que más clientes trae: el planificador saca 4 publicaciones al mes por cada grupo cargado, repartidas por los días laborables. El pero, dicho y no maquillado: en un grupo local no hay forma de publicar por interfaz; el agente prepara el texto y te dice a qué grupos toca hoy, y el envío lo das tú.
Qué NO hará (y va escrito porque es lo que dará confianza)
- No negociará precios ni prometerá plazos. Deriva a presupuesto.
- No mandará publicidad por WhatsApp. Solo entrante: la ley, la política de Meta y el coste no dan para más.
- No publicará sin tu mano. Publicar en tus redes es tuyo, siempre.
- No usará fotos que no sean tuyas. La foto es tuya o no se publica.
- No usará la palabra «IA» delante de tu cliente final.
- No prometerá ventas. Medirá el tiempo de primera respuesta, que es lo que controlamos.
El negocio con el que lo vamos a probar
Un negocio de servicios de una localidad de Guadalajara tiene su ficha muy por delante de su competencia… y su web sin una sola puerta que funcione: formulario muerto, teléfono que no se puede pulsar y el correo en texto plano.
Y en sus propias reseñas está escrito el problema: una de una estrella dice, literalmente, «confirmo la cita y ya no me volvieron a contestar».
Es el negocio piloto: su radiografía ya está hecha con fuentes públicas y es con el que se probará el producto antes de sacarlo a la venta.
Foto real de su trabajo. No usamos fotos de banco: la foto es suya o no se publica.
Las dudas que se preguntan antes de mirarlo
¿Puedo comprarlo ya?
No. Está en pruebas y no tiene precio. Falta comprobar las APIs de las redes sociales (arriba está el detalle medido, red por red) y probarlo con el negocio piloto. Cuando eso esté, sale a la venta con su tarifa, y hasta entonces no te vamos a vender nada.
¿Cuánto costará?
Todavía no hay precio, y no nos lo vamos a inventar aquí. Se decidirá cuando el producto esté probado, y entonces se dirá con la misma claridad que este aviso.
¿Esto es una máquina que contesta sola a mis clientes?
No. El agente recoge el aviso y te lo deja en la agenda con quién es, qué necesita, dónde y con qué prisa. Tú lo tramitas cuando abres. No contesta como si estuvieras abierto 24 horas: no pierde nada y no te sorprende.
¿Puede decir un precio o prometer un plazo?
No. Hay una lista de cosas que el agente nunca hace: no negocia precios, no promete plazos y no discute una reseña en público. Solo usa los precios que tú tengas publicados, y los que no estén en esa lista no se dicen.
¿Me vais a llenar de anuncios y me van a bloquear la cuenta?
Al contrario: pocos y buenos. Cuatro textos al mes —uno por semana— para tu ficha y tus dos redes, bien hechos y con tu foto real. Publicar en masa es la forma más rápida de que te cierren la cuenta, y lo sabemos.
¿Necesito saber de informática?
No. Se instala con un solo comando en tu ordenador y no tienes que tocar nada. Y tus datos se quedan en tu máquina.
Si te interesa, dímelo y te aviso
No hay nada que comprar todavía. Si quieres que te escriba cuando esté probado y a la venta, déjame tu correo y te aviso ese día; si prefieres, te cuento en qué punto está.
Sin precio, sin reserva y sin compromiso. Y el estado lo puedes comprobar tú mismo: arriba está, red por red, lo que falta.